Fue construida en 1927 por el arquitecto italiano Lidio Mongilardi, quien planeó la Quinta Leuro a principios del siglo XX. El edificio se encuentra en la cuadra 8 de la Avenida 28 de Julio, sobre terrenos que pertenecían al burócrata Juan José Leuro y Carfanger.
La Quinta Leuro es considerada un lugar emblemático del distrito de Miraflores, ya que es un bien cultural que destaca por su diseño ecléctico, que combina elementos neocoloniales con estructuras mediterráneas y fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 1987.
En el año 1950, la quinta también llegó a ser conocida como “el Solar” por la cercanía con la calle Solar.
Se dice que las casas pertenecieron a familias de clase media, ya que su tamaño y diseño reflejan las características de las viviendas de esa época. Algunos historiadores indican que sus acabados muestran una clara influencia europea. Cada una de las propiedades fueron diseñadas con ligeras variaciones, creando una armonía en su distribución y disposición.
Las viviendas que se encuentran sobre la avenida son edificaciones de uno y dos pisos, de mayor metraje que las casas del interior, y están rodeados de áreas verdes, mientras que las casas del interior, son más pequeñas, conservan sus jardines exteriores, aunque parecen tener menos habitaciones, mantienen los detalles decorativos en las puertas, ventanas y techos. Al fondo de la quinta, se ubican casas adornadas con hermosas escaleras semicirculares que conducen al segundo nivel.
A pesar de las remodelaciones a lo largo de los años, la quinta ha conservado parte de su belleza arquitectónica original. Los detalles, como las barandas de madera, las lajas rojas, las cornisas decoradas, y las persianas de distintos diseños permanecen casi sin alteración y muy bien conservadas. El techo a dos aguas central sigue siendo una de las características más distintivas de la quinta.
Otro aspecto llamativo son los senderos escondidos que conectan los lados de la quinta. Estos caminos están decorados con plantas, arbustos, flores y diversos adornos que hacen más encantador el ambiente. Las columnas y los techos del segundo piso, tienen detalles únicos que, al estar bien conservados, mantienen el estilo de su época, a pesar de estar cerca de cumplir un siglo. Lo más destacado de esta quinta es la cantidad de arcos que se encuentran en las puertas, ventanas y pasadizos.
Algunas casas exhiben adornos exteriores, como pequeñas esculturas, macetas y campanillas, lo que refuerza su carácter singular. Quienes viven en los niveles superiores, probablemente sientan que han retrocedido en el tiempo, a principios del siglo XX. A pesar de encontrarse en una de las zonas más comerciales de Miraflores, dentro de la quinta se siente una calma sorprendente, no se escucha ni el ruido de los vehículos ni el bullicio de los alrededores.
Por estas razones, la Quinta Leuro fue declarada Patrimonio Cultural, con el objetivo de preservar un poco de la historia del distrito.
Cabe mencionar también que La Quinta Leuro fue el escenario de la historia Tristes querellas de la vieja quinta, escrita por el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro y publicada en su libro Silvio en El Rosedal de 1977, El escritor realizó esta obra debido a que vivió unos años en dicha quinta.
Av. 28 de Julio 840, Lima 15074